SWEET LALA..

SWEET LALA..

Luego venia el dolor del peinado. Chillaba cuando me estiraban el pelo y me lo recogían en una cola bien tirante y ajustada. Me decían que aguante. Yo aguantaba. Al final siempre me daban un beso, me perfumaban con caricias y me servían un vaso de leche fría con vainilla y chocolate. Me sentaban a…